Archivo | octubre 2016

La burocracia nos mata.

petracos2

Compartí un cuento -que ahora borro- , porque lo envié al concurso de Escritores.org y, creí haberlo hecho fuera de término. Hay varios más en idéntica situación.

Me parecía muy exagerado escribir siete relatos con el mismo inicio, así que utilicé heterónimos para incurrir en esa falta. La literatura da para todo. Prometo no volver a usarlos, hasta que vuelva a romper mi promesa.

Acabo de escuchar el programa de Carlos y resulta que este mismo inicio se queda como disparador para la semana próxima.
.

O sea, que recupero mis cuentos para el mes de noviembre (y sigo escribiendo, naturalmente), dado que hoy fue la final mensual. FELICITACIONES A PATRICIA COLLAZO (laletradepie.com) y un saludo cordial a los otros dos concursantes cuyos cuentos eran excelentes

Ahora tengo una duda: no sé si debo reenviarlos o no hace falta. En fin, que para los escritores la burocracia es mortal.

Lu

EL AMOR QUE MIRA POR TUS OJOS

naga-baba-with-chilum-smoking-ganja_thumb

EL AMOR QUE MIRA POR TUS OJOS

Pulsa aquí para escuchar el poema

Intenso es ese amor que mira por tus ojos,

penetrante la voz de vendedor de tienda.

Tus pisadas son huellas del sol en cautiverio.

*

A ciegas, mi fatiga de amarnos

se descubre en la trova

que oxigena el paisaje.

*

Mi soledad es lenta y es rotunda

pero camina,  aún camina,

con un cadáver bajo el brazo.

***

Lucía – Inéditos

Hay muertos demasiados

sHay muertos demasiados 

nicolas-stulberg

Hay muertos demasiados

que turban el silencio

con su llanto.

Madrugadas que están

sus vísceras expuestas

en la feria.

Bucean

fantasmagóricas almas

dando cuerda a relojes digitales.

Del árbol del profeta

caen las hojas

en las fosas comunes

del erario.

El camino de vuelta

no es camino de siembra,

es recogida.

La vida parecía tan real como un cuento.

Lu

Inéditos

Podrás escuchar el poema pinchando aquí.

Vivir al límite

Podrás escuchar Vivir al límite pinchando aquí.

vivir-al-límite

vivir al límite
al límite de qué

la tesis
la prótesis
la sintaxis tóxica
un perro cagó en mi vereda
esta mañana
Lutero era un monje erudito
en Wittenberg vendía indulgencias
Terzel descubriendo a Freud
el arte de la persuasión
precediéndolos
la retórica tomista
procediendo
financió la basílica de San Pedro de Roma
cediendo
el arte financiado por el arte mismo
la tesis
la antítesis
la prótesis pírrica
el perro
los perros
los barriles del cinismo
los debates académicos
los bulos
las bulas
la quema de los libros
el artista
los límites del arte
la rebaja de las bibliotecas
los excrementos arrojados a las vías
por un ataque en el andén
el tren partiendo
los brazos partidos
las férulas
las farolas
los fueros
un perro cagó en mi vereda
esta mañana
una mujer fracturada por dos vagos
la mentira de la mañana
etiquetada en el periódico diario
de la zona
la sentencia
la penitencia
vivir-al-límite
¿y qué?
drawing-2

Buen fin de semana
Lu

El hombre primitivo

EL HOMBRE PRIMITIVO.

El hombre primitivo se puede escuchar acá


El dolor es imperativo
.

Sigmund Freud.

El hombre primitivo no conoce

privilegios, majestad, soberanías;

su miedo es el aullido de las bestias,

su libertad, cautiverio de los dioses.

El hombre primitivo no fornica,

no sabe qué es robar;

codicia la belleza irrefutable,

contradice la lógica euclidiana,

ignora que en el fuego hay un secreto

de metales, neurosis y argumentos.

No analiza la vida.

La contempla.

Su existencia es un puro pacer

y defenderse;

no solloza ante sus crías famélicas

ni escarmienta.

El salvaje es hostil al alegato,

al vuelo de un abrazo de paloma,

al verso del poeta dolorido.

Ignora los  tabúes y etiquetas.

No silba, no pregona,

no encarrila.

Se abastece de lluvias y raíces

y si enfrenta algún demonio,

lo respeta.

A decir verdad,

a veces lo controlo,

le ordeno que se calle o se someta

a ceremonias rituales implacables

del ínclito presente manifiesto;

que se lave los dientes;

que peine su angustiosa cabellera;

que olvide sus memorias de inconsciencia;

que se calme, se excite o se comporte;

que acepte que es mortal en apariencia;

que sea responsable de sus actos;

que firme rendición con los engaños;

que asista a funerales

y que mienta.

El hombre primitivo se acobarda.

No entiende mis idiomas ni discursos.

El dictamen del juez de infantil actitud

lo desconcierta.

Es hijo de mi padre y de mi madre.

Está dentro de mí: es Lucía Angélica

pugnando por salir de su escondite,

caníbal, antropófaga, incompleta.

Agarrados en  vísceras y en nervios,

en  dos cuerdas vocales sin creencias,

lo injusto de morir no nos perturba.

Su tendencia a escapar nos desespera.

.venus-de-willendorf

La Venus de Willendorf (escultura paleolítica descubierta en 1902 tiene una datación de 22000 años antes de Cristo).

Qué bueno sería para algunas de nosotras haber vivido en esos tiempos donde el ideal de belleza era este.  Para algunos, la Madre Tierra.

Lu

No soy yo

 

NO SOY YO (se puede escuchar pinchando acá)

Yo yo yo yo
tú tú tú tú
tú tú yo
yo tú tú
tutú/ yoyó,
tú/vos
yo/ tú,
tú tu voz,
vos con voz,
vos con yo,
vos voz vos
yo, tú, vos,
vos/ yo/ tú tú tú,
tú/ vos/ yo tuyo,
tu tuyo/ yo yo,
yo, tú y yo/
vos yo,
tu voz, yo tú/
vos, vos,
tú tú tú,
yo yo yo,
yo vos.

Lu

Un poema del año 2007 (como algunos recordarán).colores
Lu

Al otro lado de la ventana

Los cuentos que participaron del concurso  Relatos en cadena de Escritores.org

Al otro lado de la ventana

Al otro lado de la ventana hay un adulto cruel y despiadado. Lleva tatuajes de cicatrices como arañas en los brazos y un cuerno negro, brillante, en el escudo de su camisa rasgada.

Ha bebido tanto que no se mantiene en pie. Iracundo golpea el vidrio detrás de las rejas, haciendo estallar los cristales que salpican mi cuarto. Grita. Maldice.

No le abriré esta noche. Mi madre me rogó que no lo hiciera.

¡Que se muera en la calle!

El hombre que seré a su edad no tiene derecho a dormir en esta cama.

Al otro lado de la ventana (2)

 

Al otro lado de la ventana está el mundo real.  Desde allí veo el Exequias Bar de Ibiza, abierto por las noches. La camarera nigeriana me vuelve loco. Camina con aires de princesa africana, lleva colgantes en el cuello y es alta, casi tanto como yo, que si no fuera tímido podría ser basquetbolista o modelo de alta costura, quizás, galán de cine. Pero no. Soy escritor. Y los escritores no tenemos vida propia. Solo vemos pasar escenas breves de vidas ajenas y tecleamos sin descanso. La camarera nigeriana me descubrió y sonríe. Cree que soy gay y me enseña sus descomunales senos. Empezó el verano.

Luportarretrato.jpg
Al otro lado de la ventana estoy yo, Lucía, treinta años atrás, embarazada de mi hijo José Andrés.

 

Las cosas pasan…

Las cosas pasan…

Las cosas pasan porque tienen que pasar.

Al fin he comprendido que lo que no se puede no se debe.

Lo que solía preguntarme era por qué tantos cómplices.

No podía creer que el avaro dinero fuera el motor de fuerza

de rémoras de gente maleducada

que dice estar cerca de los artistas,

moviendo los hilos

de una cultura feroz y presumida.

Traté de entender el porqué de mi linchamiento obsesivo.

Propicié  la verdad en su lugar

como forma de belleza infinita.

Qué loco.

¿Dónde está el talento artístico del  detractor?

Cuando el psicoanálisis es solo una bella literatura

bregar por su fundamentalismo

es un síntoma de penetración abstracta,

por oscura inmodestia de fantasmas congénitos.

Disparate del egoísmo que  reina

y tiene como brazos ejecutores a los miserables,

malhadados, mezquinos de siempre:

Los instigadores de bombacha sucia,

continuadores del programa,

oficiando como satélites de la gran farsa universal.

La reflexión filosófica, su aprendizaje

inacabable,

inabarcable,

no cabe en sus escuetos planes de progreso.

Siguen buscando la mágica respuesta

a sus problemas de comportamientos  sociales,

en el vino embriagador del borracho

y en la desnudez de alquiler de secuaces de turno,

por ausencia de reglas éticas coherentes.

Cuando el móvil es un lucro perverso,

solo impregna malestar

esa voracidad de acumular valores

que no podrán usar en cien vidas corridas.

Aún en perjuicio de los Otros,

barren la cresta de la ola

con su monótono culto evocativo:

“enfermedad es pecado”,

“terapia es confesión”,

y no sienten vergüenza,

porque el pueblo adormecido los erige

en monumentos,

por temor de sus bocas de lobos acuciantes.

¿Y a santo de qué tanto pilar de inútiles encorvados

exhibiendo lenguas de trapo

y muñecos de nieve como trofeos antiguos?

El tiempo decantará material de primera línea del trabajo de creadores

y conservará estereotipos que ahora parecen míticos.

El tiempo humano, no el tiempo de los dioses

de la eternidad serena,

que como bien intuimos

se mofan de la gloria que puede extenderse

algunos pocos cientos de años,

para estos zafios vulgares del malvivir,

que exprimen su pastura beligerante

cavando su propia tumba en el desierto.

Recordé este poema perteneciente a mi libro Venas al Menudeo, tras leer el cuento ganador del relato breve de no sé qué concurso: un cuento hecho con retazos estilo patch, basado en la historia de un chico que narra sus días previos a morir, una vez muerto.  El relato comienza con la frase: “Las cosas ocurren porque tienen que ocurrir”. Como también escribí en mi blog Premio Consuelo para…: Hoy amanecí muerta en el que -quizás no sin demasiada originalidad- una historia similar, se me ocurrió que tal vez, alguno de mis anónimos lectores fuera Miguel González González y como su relato comienza diciendo: “Las cosas ocurren porque tienen que ocurrir…” podría llegar a saber de quien se trata y permitir que las cosas ocurran y punto. leonard

…que las cosas ocurran y punto.

Y, por supuesto, se lo dedico a Bob Dylan y a los dylanianos que copian su ejemplo.

Lu
Buen fin de semana.

Posdata: Para mi querido Letras caninas, esta sí podría ser una “reflexión filosófica”. Un abrazo.

Negrura

 

Negrura

NEGRURA.

La palabra Negrura me persigue
y se aloja conmigo en cualquier sitio.
Ayer, mientras pedía un helado
de crema de kinotos al güiski
en el Freddo de Recoleta,
apareció de pronto a sentenciarme
con su oscuro discurso de la muerte.
“La diabetes es cosa peligrosa”.
Me explicó en la secuencia de su entrega.
“Colesterol. Obesidad mórbida. Tensiones.
te pueden provocar infarto múltiple”.
Lo de múltiple suena exagerado
pero Negrura es así de contundente;
te quita la sonrisa y las ganas.
Te recuerda que hay chicos sin comida
mientras te estás zampando un regio postre.
Al rato, aparece en el despacho
en que envío los cables más urgentes
al dueño de la corpo, que me paga
por defender su inmenso patrimonio
de acciones en la bolsa y propiedades
ociosas y suntuosas.
“Qué rima más pedante”,
indicó la Negrura violentada.
Y yo que no me callo ni ante el Rey de Babilonia
le ordené que saliera de mi vista
porque estaba ocupada.
Después del after office de los viernes
me cité con mi amante taciturno
en un rincón brumoso de la Plaza
y otra vez, la siniestra volvió a verme
mentando que estoy grande para chistes
de novias con tocado y terciopelo,
y que el tipo en cuestión no me conviene
que es un tonto, es casado o es un seco.
Decidí no escucharla. ¿Para qué?
Siempre arruina los mágicos momentos.
Y la noche duró toda la noche
en brazos de mi amor correspondido.
A la mañana siguiente,
o sea esta mañana,
yo quería dormir puesto que es sábado.
Negrura me esperaba para darme sus pésimas noticias:
“Se suicidó un amigo muy querido
con una nitidez predestinada.
El precio de la nafta, por las nubes.
El Río de la Plata contamina de arsénico
y azufre. El agua no será potable.
Inflación y saqueos a la carta.
El gobierno corrupto de los Kirchner y la opo:
La mismísima misma puta mafia.”
Sentí que no podía respirar.
El sudor me corría por la frente.
Las fuerzas me flaqueaban.
Ella ofreció llamar a un médico de guardia,
no sin antes decirme
que el hospital público era un asco.
“Un ataque de pánico”, me diagnosticaba.
La culpa es del helado de kinotos,
de tu amante,
el stress,
la falta de gimnasia,
y la opacada vida que llevamos
los empeñados en vivir felices
en la urbana ciudad de la Negrura.

Ilustración y poema:
Lu

Del libro publicado en el 2015: Venas al Menudeo.

Confidencia

CONFIDENCIA.

Pincha acá para escuchar el poema en Soundcloud.

“Somos nuestros propios demonios,
nos expulsamos de nuestro paraíso” – Werther.

 

 

 
La noche, con sombrío velo,
mascarada,
acicatea nuestros emblemas legionarios.
Deambula.
Desespera.
No tengo alma que me pertenezca
ni estoy contenta.
No me seducen las tropicales brisas
de la alborada.
Bailo la milonga de los entresuelos
frente a bibliotecas afligidas.
No tengo amigos insepultos;
ni aliados ni adversarios tengo.
No tengo discípulos que me esclavicen
ni calcetines ni tiburones,
ni amargas noches ni noches largas.
No tengo sed.
No tengo deudas.
No tengo plasma.
No sueño pesadillas de lavabo.
Llegar a ver a Dios
es mi pesimismo
y mi mortaja.
No tengo afanes de meretrices,
ni lectores inocentes,
-lo digo sin sentir vergüenza-.
No estoy demasiado lejos
de los muertos opulentos,
de los pobres muertos encadenados.
Sin embargo: Alerta Rojo.
No puedo dormirte todavía
Ignoro el porqué.
El demonio es plural, dice San Lucas.
La oscuridad nimba y me estalla.

 

 

 

 

 

 

 

Lu Folino

paz